Alelí abre con carácter.
- Su salida: el pomelo manda desde el primer segundo, ácido y directo, mientras la pimienta rosa pica justo lo necesario. Como una primera impresión que no se olvida.
- Su corazón: se abre floral. La guardia empieza a bajar y la violeta lleva el ritmo: entra despacio, suavizando los bordes con su aire polvoriento característico. Como una flor que se toma su tiempo para mostrarse entera.
- Su fondo: el vetiver sostiene el cierre. Verde y terroso, ancla todo lo anterior hasta que la vainilla aparece al final, endulzando sin borrar del todo esa advertencia inicial.
Alelí es el equilibrio de quien puede ser picante y cálida a la vez, sin contradecirse.