Malva captura ese instante en que te permites ser dulce sin pedir disculpas por eso.
- Su salida es un guiño de bergamota y toronja, con un destello dulce y jugoso de lichi que sorprende porque no te lo esperas. Te hará sonreír de inmediato.
- Su corazón: la rosa, acompañada de pimienta rosada. No es una rosa clásica y seria, sino una rosa con chispa, casi traviesa, con un cosquilleo picante.
- Su fondo: la vainilla la aterriza y le da cuerpo sin quitarle esa ligereza.
Dulce por fuera, con carácter por dentro.