Atenea captura ese instante en que algo dulce se cruza con algo inesperadamente cremoso, y no sabes cuál de los dos te va a ganar. Es una fragancia floral que juega con contrastes: lo polvoroso y lo goloso.
- Su salida: bergamota, limón y coco. Un cítrico despierta primero y el coco cierra con una cremosidad inesperada que lo suaviza todo. Como una mente que ya resolvió el problema antes que los demás.
- Su corazón: el iris, que le da esa textura suave, casi de talco.
- Su fondo: es lo que se queda caramelo. Un cierre denso y goloso que se adhiere a la piel con calidez. Como un abrazo con memoria dulce.
Es la fragancia de la mujer serena pero firme: fresca por fuera, cálida por dentro.